La Municipalidad informó que la puesta en valor del edificio histórico avanza hacia su cierre. Se recuperaron fachadas, mampostería y la emblemática puerta tallada de 1762.
El Convento San Bernardo, uno de los íconos patrimoniales de la ciudad, transita la etapa final de su proceso de restauración. La intervención, enmarcada en el plan de mantenimiento del casco histórico, se concentra en la recuperación integral de la fachada ubicada sobre calle Caseros, entre Lavalle y Santa Fe.
Los trabajos incluyeron la remoción de grafitis, reparación de revoques dañados, refacción de mampostería y aplicación de nueva pintura, con el objetivo de preservar la identidad arquitectónica del edificio. Según informaron desde el área Centro, las tareas avanzaron a buen ritmo y actualmente se ultiman detalles en puertas y escalones de madera.
Uno de los elementos más significativos del convento —la puerta tallada en madera de algarrobo fechada en 1762— es intervenido por especialistas en conservación patrimonial. La pieza, considerada una joya histórica, forma parte del valor simbólico y arquitectónico del inmueble.
La obra se ejecuta bajo la supervisión de la Comisión de Preservación Arquitectónico Urbanístico de Salta (CoPAUPS), debido a que el convento es Monumento Histórico Nacional, condición que exige protocolos específicos y mano de obra calificada.
En paralelo, el municipio inició tareas similares en la fachada del Hogar San Vicente de Paul, ubicado frente al convento e integrado al tradicional Paseo de la Fe, corredor que conecta las calles Caseros y Juramento.
Mientras continúan los trabajos, se recomienda a peatones y transeúntes circular con precaución y respetar las señalizaciones dispuestas en la zona.




