Salta vivió una jornada histórica con la llegada de Luciano Benavides, flamante campeón del Rally Dakar 2026 en la categoría motos.
El gobernador Gustavo Sáenz encabezó el recibimiento oficial en el aeropuerto internacional Martín Miguel de Güemes y destacó el valor simbólico del piloto para la provincia: “Recibimos no solo a un campeón del mundo, sino a un verdadero embajador de Salta”.
El mandatario le entregó una placa de reconocimiento por su perseverancia, talento y por haber conquistado la competencia más exigente del motociclismo mundial. “No es solo un logro personal, sino de todo tu equipo y tu familia. Es un orgullo para toda la provincia”, remarcó Sáenz.
La consagración de Benavides quedó marcada por un desenlace épico: tras más de 8.000 kilómetros recorridos en Arabia Saudita, se impuso al estadounidense Ricky Brabec por apenas dos segundos, en el cierre más ajustado que se recuerde en la categoría. Un final que habla de temple, precisión y una sangre fría digna de leyenda.
“Ese día tomé la mejor decisión de mi vida: confiar en mí y elegir un camino donde no había huellas”, recordó Luciano al evocar los últimos cinco kilómetros rumbo a la meta. Y dejó una frase que resonó fuerte entre los presentes: “Somos un claro ejemplo de que, aunque seamos del interior, siempre se puede”.
Su hermano Kevin, también referente del motociclismo, subrayó el carácter histórico del logro: “Fue una odisea. Que dos hermanos sean campeones en motos es algo único”.
Tras el acto protocolar, se inició una caravana multitudinaria que recorrió las avenidas Banchik, Paraguay, Chile, Pellegrini, 25 de Mayo y Entre Ríos hasta llegar al Microestadio Delmi. Allí, Luciano ingresó al escenario a bordo de una moto, en medio de una ovación que mezcló emoción, orgullo y gratitud.
Con banderas de Salta y de la Argentina flameando al paso, los hermanos Benavides transformaron la ciudad en una fiesta popular y reafirmaron algo que ya es certeza: Salta no solo exporta paisajes y cultura, también campeones del mundo.




