Una serie de peleas protagonizadas por adolescentes en distintos puntos del departamento General Güemes encendió la preocupación de autoridades y vecinos en las últimas dos semanas.
Los hechos, registrados en espacios públicos y celebraciones privadas, se viralizaron en redes sociales y despertaron un fuerte rechazo social.
El senador departamental Enrique Cornejo expresó su inquietud por la escalada de agresiones entre menores y advirtió que se trata de una problemática que “está creciendo y que no puede naturalizarse”.
Uno de los primeros episodios ocurrió en la plaza Ábalos, donde un grupo de jóvenes de entre 15 y 18 años se enfrentó a golpes. Luego, una pelea multitudinaria a la salida de una fiesta de 15 años tomó repercusión nacional debido a la violencia de las imágenes. El caso más reciente ocurrió frente a la Municipalidad de Campo Santo, donde dos adolescentes volvieron a protagonizar una brutal agresión.
Cornejo aseguró haber repudiado los hechos en la Cámara de Senadores y remarcó que la situación excede la respuesta policial. “Muchos de estos conflictos se originan por situaciones mínimas, pero la reacción es desmedida. Hoy tenemos chicos muy jóvenes que responden con violencia ante cualquier provocación”, señaló.
El legislador comparó la crudeza de los ataques con el caso Báez Sosa y lamentó que, pese al impacto social de aquel crimen, persistan conductas agresivas entre adolescentes. “Hay chicos que no dimensionan el daño irreversible que provocan”, subrayó.
Respecto a la intervención estatal, sostuvo que no es viable “poner un policía en cada cuadra” y resaltó la responsabilidad individual de quienes ejercen violencia. También cuestionó la actitud de varios adultos que, según describió, presenciaron las agresiones sin intervenir.
Cornejo llamó a un abordaje integral que involucre familias, escuelas, organizaciones comunitarias y al Poder Judicial. En particular, reclamó “sanciones ejemplificadoras” en el caso ocurrido en Güemes, donde uno de los jóvenes fue golpeado mientras estaba en estado de indefensión.
El senador recordó que durante el año mantuvo reuniones con la policía y vecinos por otros problemas de seguridad —principalmente robos y narcomenudeo—, pero señaló que hechos de esta gravedad entre jóvenes no habían sido detectados hasta ahora. Además, aclaró que ninguno de los incidentes se produjo a la salida de boliches, sino en ámbitos públicos o fiestas privadas.
Finalmente, insistió en la necesidad de reforzar el diálogo dentro de las familias y el rol preventivo de la escuela. “La seguridad la construimos entre todos. Los jóvenes saben distinguir lo que está bien de lo que está mal, pero necesitan acompañamiento y límites claros para que estos episodios no se repitan”, concluyó.




