La Subsecretaría de Seguridad Vial reforzó los operativos durante el fin de semana largo y los resultados vuelven a encender una señal de alerta: 1.557 personas fueron sancionadas por incumplir normativas de tránsito y 102 conductores dieron positivo en los test de alcoholemia.
Según el informe oficial, la Policía Vial desplegó controles fijos y móviles en rutas y zonas urbanas estratégicas de toda la provincia. En total, se controlaron cerca de 13.600 vehículos y se practicaron 9.600 pruebas de alcoholemia.
La mayoría de las infracciones correspondió a faltas básicas pero decisivas para la seguridad vial: no usar cinturón o casco, circular sin luces bajas, no portar la documentación obligatoria o incumplir distintos puntos de la Ley Nacional de Tránsito.
Desde Seguridad Vial remarcaron que el objetivo central de estos operativos es modificar conductas y reducir la siniestralidad, además de fortalecer la presencia preventiva en las rutas. El registro de más de un centenar de conductores alcoholizados —aun con controles reforzados y sanciones más severas— vuelve a ubicar el consumo de alcohol al volante como uno de los principales factores de riesgo en la provincia.




