La Justicia falló a favor del arquero Rodrigo Rey tras la negativa de un colegio a renovar la matrícula de sus hijos y sentó un precedente clave en inclusión educativa para niños con TEA
La Justicia dictó un fallo considerado ejemplar a favor de la familia del arquero de Independiente, Rodrigo Rey, en una causa que se transformó en un precedente clave para los derechos de niños y niñas con Trastornos del Espectro Autista (TEA) en el sistema educativo argentino.
El conflicto se inició en octubre de 2024, cuando el Instituto José Manuel Estrada, ubicado en City Bell, en la zona de La Plata, decidió no renovar la matrícula de los hijos del futbolista, Benicio y Renata, para el ciclo lectivo 2025. La institución invocó el denominado “derecho de admisión” para justificar la exclusión.
Benicio, de 8 años, fue diagnosticado con TEA y necesitaba adaptaciones específicas dentro del ámbito escolar. La familia denunció que el colegio no solo se negó a realizar los ajustes razonables necesarios, sino que además habría tomado represalias luego de que Rey cuestionara públicamente, en junio de 2024, el trato recibido por su hijo. En aquel momento, el arquero difundió una imagen en la que el niño aparecía recostado en una colchoneta improvisada dentro del aula, situación que consideró humillante e impropia.
El caso fue judicializado y, en una primera instancia, la familia obtuvo una medida cautelar que permitió que los niños continuaran asistiendo al establecimiento mientras se resolvía el fondo de la cuestión. Finalmente, a un mes de conocerse públicamente el fallo, la Justicia dictó una sentencia definitiva favorable a la familia Rey.




