El gobernador salteño marcó distancia del kirchnerismo y habló de “ciclos cumplidos” en la conducción peronista.
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, lanzó una crítica directa a la conducción del Partido Justicialista, reclamando una renovación interna “real y sin tutelas”. En una entrevista con el canal A24, el mandatario aseguró que buena parte de la dirigencia “ya cumplió su ciclo” y que la sociedad “los jubiló”.
“Lo que tiene que hacer Cristina, lo que tiene que hacer Máximo y compañía es permitir una renovación sin digitación. No se puede seguir echando la culpa a los jugadores; cuando el técnico pierde siempre, llega un momento en que se tiene que ir”, señaló Sáenz, en alusión a Cristina Fernández de Kirchner y su hijo, Máximo Kirchner.
El gobernador salteño planteó que el peronismo “necesita recuperar su esencia” y dejar atrás la lógica del poder concentrado. “El justicialismo no es una pyme familiar, aunque lamentablemente lo fue. Tiene que volver a ser un movimiento amplio, donde las diferencias no sean motivo de expulsión”, advirtió.
Sáenz insistió en que el futuro del PJ debe surgir de internas abiertas y participación genuina. “La renovación tiene que ser completa, sin nombres predefinidos. No hay que tenerle miedo a las urnas”, dijo, en medio de los debates sobre la reorganización del peronismo tras las últimas derrotas electorales.
También se diferenció del kirchnerismo y descartó cualquier aspiración nacional bajo esa estructura:
“No aceptaría ser líder ni candidato de Cristina, Máximo y compañía. Cada uno está peleando por su provincia, que es a quien debe representar.”
Con tono autocrítico, el mandatario sostuvo que los partidos ya no garantizan respaldo por sí mismos: “La gente no vota sellos, vota personas. Los ciclos políticos también se jubilan. Y si no te jubilás, la gente te jubila. Y cuando eso pasa, no hay vuelta atrás.”
Las declaraciones de Sáenz llegan en un contexto de debate interno dentro del peronismo, que busca reconfigurarse tras la derrota electoral y frente a la pérdida de liderazgo del kirchnerismo. Con su planteo, el gobernador salteño se posiciona como una de las voces que reclaman una reconstrucción federal del PJ y una renovación generacional que devuelva al movimiento su anclaje territorial y su carácter popular.




