Tras las declaraciones de la diputada de La Libertad Avanza, que atribuyó la ausencia presidencial a la falta de garantías de seguridad en la provincia, Casa Rosada salió a aclarar que la decisión responde exclusivamente a razones políticas.
La ausencia del presidente Javier Milei en la agenda electoral de Salta generó una controversia inesperada dentro de La Libertad Avanza. Luego de que la diputada nacional Emilia Orozco afirmara que el mandatario no viajaría a la provincia por “falta de garantías de seguridad”, el Gobierno nacional desmintió esa versión y aseguró que la decisión responde a una estrategia electoral previamente definida.
“En los últimos días han circulado versiones de que el Presidente no viajaba a la provincia de Salta por cuestiones de seguridad. Queremos clarificar que la decisión de no ir a Salta responde estrictamente a una decisión de estrategia electoral que nada tiene que ver con las garantías de seguridad en la provincia”, expresaron voceros oficiales mediante un comunicado difundido este lunes.
Además, el Ejecutivo nacional remarcó su confianza en el gobernador Gustavo Sáenz, a quien consideró “un aliado estratégico para que la agenda del Presidente avance en el Congreso”.
La aclaración surge en respuesta directa a las declaraciones de Orozco, quien había señalado públicamente que “la provincia no garantiza las condiciones necesarias de seguridad” para la visita de Milei antes del 26 de octubre, fecha límite para actividades proselitistas de cara a las elecciones legislativas.
“Habría sido para nosotros un golazo, pero priorizamos la seguridad del presidente, que hoy no está garantizada por la provincia por la situación que estamos atravesando”, dijo la legisladora, en referencia a un clima político “caldeado” y a hechos recientes que, según su visión, encendieron alarmas.
En ese sentido, Orozco recordó el episodio vivido en octubre de 2023, durante una visita de Milei como candidato, cuando —según su relato— “la presencia fue desbordada con muchísima gente, hubo una amenaza de muerte y no lo pudimos bajar de la camioneta”.
La diputada también vinculó su preocupación a denuncias recientes, como el presunto ataque a la camioneta del exgobernador Juan Manuel Urtubey, y cuestionó la supuesta falta de colaboración por parte del gobierno provincial con las fuerzas federales.
“Casa Militar y la Federal necesitan apoyo local, y eso hoy no está”, concluyó.
La respuesta oficial no solo busca despejar dudas sobre un eventual conflicto institucional con la provincia, sino también marcar distancia de los dichos de una referente propia en medio de una campaña sensible, donde cada gesto presidencial es interpretado en clave política.




