Con proyectos en seis provincias, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones impulsa capitales estratégicos en litio, energías renovables y siderurgia. Salta, Catamarca y San Juan concentran iniciativas clave en el norte del país.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), impulsado por el Gobierno Nacional para atraer capitales a sectores productivos de alto impacto, ya movilizó más de 15.700 millones de dólares en inversiones privadas distribuidas en seis provincias. Entre las principales beneficiarias figuran Salta, Catamarca y San Juan, donde los proyectos están centrados en minería, energía y desarrollo industrial.
Según informó el Ministerio de Economía, hasta la fecha se aprobaron ocho iniciativas en el marco del programa, con una proyección de generar más de 18.000 empleos directos e indirectos en todo el país. El régimen ofrece beneficios fiscales, estabilidad normativa y previsibilidad jurídica a empresas que promuevan inversiones de gran escala en sectores estratégicos.
Las provincias involucradas en esta primera etapa del RIGI son Salta, Catamarca, Mendoza, San Juan, Buenos Aires y Río Negro, lo que refuerza el carácter federal del esquema.
En el caso de Salta, los proyectos se enfocan en la explotación de litio y el desarrollo de energías renovables, en particular fotovoltaica, consolidando a la provincia como un polo clave para la transición energética y la producción de minerales críticos.
“Cada proyecto aprobado representa más producción, trabajo e innovación para las provincias argentinas”, destacaron desde la cartera económica que encabeza el ministro Luis Caputo.
El régimen contempla sectores como petróleo y gas natural licuado (GNL), infraestructura energética, minería de litio y cobre, energías solar y eólica, así como el desarrollo siderúrgico, con inversiones de alta complejidad tecnológica y exigencias logísticas específicas.
En Salta, el impacto económico se refleja en el fortalecimiento de la cadena minera, nuevas inversiones en infraestructura energética y oportunidades de empleo local calificado, con proyecciones de crecimiento sostenido en los próximos años.
La implementación del RIGI responde a la necesidad de atraer capitales extranjeros y nacionales en un contexto de apertura económica, con foco en sectores que demandan gran inversión inicial y aportan alto valor agregado al entramado productivo.




