El informe forense preliminar confirmó que el exjefe policial murió por ahorcamiento, aunque su cuerpo presentaba quemaduras superficiales. La fiscalía mantiene abierta la hipótesis de una muerte violenta.
La investigación por la muerte del exdirector de Investigaciones de la Policía de Salta, Vicente Osvaldo Cordeyro, entró en una etapa clave tras conocerse los primeros resultados de la autopsia practicada en el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF). El informe preliminar determinó que la causa del deceso fue asfixia por ahorcamiento, pero también registró lesiones leves compatibles con acción del fuego, lo que abre nuevos interrogantes sobre el momento y las circunstancias en que ocurrieron los hechos.
El fiscal penal Gabriel González, a cargo de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, encabezó una reunión interdisciplinaria junto al coordinador de fiscales Pablo Rivero y equipos técnicos del CIF y la Unidad de Investigación UGAP, con el fin de coordinar las próximas medidas. “El análisis es exhaustivo. Se están ordenando estudios complementarios y todas las líneas permanecen abiertas”, señaló una fuente del Ministerio Público.
Según se informó, los peritos aplicaron el protocolo previsto por la Resolución 1284/21 de la Procuración General, que impone la presunción de homicidio doloso ante toda muerte violenta. En otras palabras, el caso se investiga como un posible crimen hasta que se descarte razonadamente la participación de terceros.
La presencia de un perito de parte designado por la familia durante la autopsia da cuenta del nivel de seguimiento que rodea al expediente. Los análisis complementarios incluirán estudios toxicológicos, histopatológicos y de laboratorio, cuyos resultados podrían modificar o reforzar las conclusiones iniciales.
Cordeyro, de 64 años, había sido visto por última vez el jueves por la mañana, cuando dejó a su hija en la escuela. Su vehículo apareció horas después en San Lorenzo, estacionado cerca de una iglesia. El hallazgo del cuerpo, en condiciones aún bajo reserva, generó conmoción dentro de la fuerza policial, donde el excomisario era una figura conocida por su trayectoria en investigaciones complejas.
Mientras se esperan los resultados finales de la autopsia, la fiscalía continúa con rastrillajes, análisis de cámaras de seguridad y pericias sobre elementos secuestrados. “Nada se descarta. Todo se analiza”, aseguraron los investigadores.




