Un nuevo escándalo sacude a la Policía de Orán. De manera extraoficial trascendió que, durante esta semana, se detectó un faltante de 68 millones de pesos en el área de la Brigada de Investigaciones, dinero que formaba parte de fondos incautados en procedimientos policiales.
El faltante fue descubierto recientemente y puesto en conocimiento dentro del Distrito de Prevención N°2 (ex Unidad Regional). La situación vuelve a colocar a la fuerza en el centro de la polémica, luego de otros casos que involucraron a efectivos locales en la desaparición de estupefacientes destinados a ser incinerados en la provincia de Jujuy, y en el robo de un CPU vinculado a una causa judicial.
La gravedad del hecho plantea un interrogante: si el personal de la Brigada de Investigaciones —encargado de intervenir en casos de robo— está ahora bajo sospecha por un faltante millonario, ¿qué grado de control interno existe dentro de la institución?
Según trascendió, la Dirección de Asuntos Internos investiga la presunta desaparición del dinero en efectivo, el cual había sido secuestrado durante un procedimiento oficial realizado meses atrás con intervención de la Fiscalía Penal 3 de Orán. El dinero se encontraba bajo resguardo en la sede de la Brigada de Investigaciones 2, por disposición de la fiscalía interviniente.
Tras conocerse el hecho, se procedió de inmediato a la apertura de un sumario administrativo, conforme a los protocolos vigentes.
Como resultado de las actuaciones preliminares, 21 policías fueron separados de sus funciones mientras avanza la investigación para determinar las responsabilidades individuales.




