Los combustibles en Salta no dan tregua: mientras el gobierno nacional habla de “sinceramiento” y las petroleras culpan a los impuestos, los automovilistas pagan la factura.
Los precios de los combustibles volvieron a modificarse en menos de una semana y suman otro golpe al bolsillo. Un relevamiento en la estación Jacarandá, de avenida Entre Ríos y Junín, muestra que los aumentos rondaron entre $18 y $29 en apenas siete días.
- Nafta Súper: pasó de $1.469 a $1.487.
- Infinia: subió de $1.679 a $1.706.
- Diesel 500: trepó de $1.511 a $1.536.
- Infinia Diesel: escaló de $1.694 a $1.714.
En Orán, los precios también muestran disparidad según la petrolera: en Refinor la Súper cuesta $1.535, mientras que en YPF llega a $1.523.
Una escalada sin freno
La seguidilla de incrementos pulveriza la previsibilidad: ya no hay un aumento mensual, sino ajustes que se suceden cada pocos días, generando incertidumbre tanto en consumidores como en el transporte de cargas y pasajeros.
El trasfondo
Las empresas justifican los aumentos en la liberación de precios, el impacto del dólar y la presión impositiva, pero lo cierto es que la nafta en Argentina se dolariza mientras los salarios siguen en pesos. La consecuencia directa es un encarecimiento del costo de vida, donde llenar el tanque se convierte en un lujo cada vez más difícil de afrontar.




