Un informe periodístico señala que la diputada de La Libertad Avanza habría destinado más de $215 millones a fanpages y portales digitales para difundir noticias favorables y neutralizar críticas.
La legisladora libertaria Emilia Orozco vuelve a quedar en el centro de la controversia. Según reveló el canal de streaming Carnaval, la diputada habría financiado con más de 215 millones de pesos la creación de fanpages y portales digitales diseñados para limpiar su imagen en redes sociales y posicionar contenidos favorables.
El periodista Mauro Federico aseguró que la investigación detectó más de ocho páginas con identidades ficticias, administradores fantasma y contactos dudosos, todas con coincidencias en teléfonos y metadatos que las vincularían a un mismo esquema de financiamiento. “El objetivo no es generar comunidad ni debate, sino comprar visibilidad”, afirmó.
Estrategia contra el desgaste político
De acuerdo con la investigación, el operativo digital buscaría contrarrestar los resultados negativos que aparecen en Google cuando se busca su nombre, entre ellos las notas sobre pedidos de destitución en la Comisión de Libertad de Expresión y los cuestionamientos internos dentro de La Libertad Avanza.
La polémica se intensifica tras su exposición en el escándalo que rodeó al exconcejal Pablo López, expulsado del Concejo Deliberante y del espacio libertario en Salta luego de denuncias de violencia de género y extorsión sexual.
Palabras clave y blancos políticos
Según la denuncia, las campañas digitales incluyeron publicaciones pagas con palabras claves como “Emilia Orozco”, “La Libertad Avanza” e “Ítalo Cioccolani”, además de posteos críticos contra gobernadores como Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Jorge Capitanich (Chaco).
Hasta el momento, la diputada no se pronunció públicamente sobre las acusaciones. Sin embargo, el caso abre un nuevo capítulo en torno a la utilización de fondos millonarios para operaciones de comunicación política en redes sociales, un terreno cada vez más opaco y difícil de rastrear.




