En pleno macrocentro salteño avanza una obra clave para mejorar el servicio de agua potable y garantizar una red más segura y eficiente para cientos de vecinos.
El proyecto, que había sido comprometido y luego abandonado por el Gobierno Nacional, es ahora ejecutado con recursos provinciales y bajo la supervisión de Aguas del Norte.
Los trabajos se concentran en el cuadrante comprendido por las calles Zuviría y pasaje Padre Martín, entre General Arenales y Anzoátegui, además de Bartolomé Mitre entre 12 de Octubre y Aniceto Latorre. Allí se realiza el recambio de cañerías de distribución y conexiones domiciliarias, con una inversión superior a los 150 millones de pesos.
Actualmente, las cuadrillas trabajan sobre la calle General Arenales, mientras que en el resto de las arterias incluidas la renovación de cañerías ya concluyó. El próximo paso será el empalme de las nuevas redes al sistema general para habilitar el servicio en los domicilios.
El recambio forma parte de un plan integral de mejoras que busca revertir décadas de infraestructura hídrica deteriorada en la capital provincial. Más allá del aspecto técnico, la obra también tiene un trasfondo político: mientras Nación retira su financiamiento en proyectos de infraestructura, la Provincia asume el costo de garantizar servicios esenciales.
Con estas intervenciones, el Gobierno provincial intenta enviar un mensaje claro: el agua no es solo un recurso estratégico, sino un derecho que requiere planificación y presencia del Estado.




