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Sáenz exige unidad y reclama equidad para Salta: “El norte no va a seguir pidiendo limosna”

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Durante el acto de inicio de la autopista del Valle de Lerma, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, hizo un fuerte llamado político al reclamar mayor compromiso de los legisladores nacionales de la provincia. El mandatario centró su discurso en la necesidad de defender con firmeza las obras y los recursos comprometidos para el desarrollo de Salta, y cuestionó con dureza la dependencia de las decisiones que se toman en Buenos Aires.

Sáenz planteó que la provincia no puede seguir quedando relegada pese a su potencial productivo y sus recursos naturales. En un contexto de incertidumbre presupuestaria a nivel nacional, exigió a los representantes salteños en el Congreso actuar con unidad y convicción, dejando de lado la subordinación política a los gobiernos centrales.

Aseguró que las obras de infraestructura, como la autopista recientemente iniciada, son esenciales no sólo para la conectividad del Valle de Lerma, sino también para la instalación de industrias, la creación de empleo y el crecimiento regional. En ese marco, recordó que estos proyectos fueron comprometidos por Nación en junio del año pasado y que es responsabilidad de los legisladores garantizar su continuidad.

El gobernador cuestionó la histórica falta de federalismo real en el país y criticó con dureza el trato desigual que ha recibido el norte argentino. Planteó que, durante años, los recursos generados en las provincias se concentraron en el centro del país, mientras regiones como Salta quedaban postergadas.

También advirtió que la provincia ya no aceptará quedar en un rol secundario frente al poder central. Desde su perspectiva, Salta debe ser tratada con respeto, justicia y equidad. No como una región que pide favores, sino como una parte fundamental del país que aporta y tiene derecho a desarrollarse en plenitud.

Lejos de una postura de confrontación aislada, el mensaje de Sáenz buscó marcar un rumbo: una Salta que exige ser escuchada, defendida con firmeza por sus propios representantes y liberada de una lógica histórica de dependencia política y económica. En ese marco, planteó que el norte argentino ya no está dispuesto a resignarse ni a esperar pasivamente decisiones ajenas.