Hoy se desarrolló una nueva audiencia en el juicio contra una mujer acusada por el homicidio de su hijo, Leonel Francia, de 11 años. La jornada se centró en la recepción de pruebas testimoniales, incluyendo las declaraciones en Cámara Gesell de dos compañeros de escuela del niño.
Los menores relataron que Leonel llegaba a clases con moretones y chichones, y que al principio decía haberse caído, pero luego confesó que su madre lo golpeaba. También contaron que la mujer lo amenazaba con dejarlo sin comer o hacerlo dormir afuera cuando no obedecía. Uno de los testigos dijo que, aunque eran vecinos, solo jugaban con él en la escuela porque su madre no lo dejaba salir, y que a veces Leonel se escapaba para verlos. Agregó que siempre iba a la escuela, aunque solía llegar tarde porque tenía que abrir el corralón.
También declaró un vecino de la acusada, quien dijo haber visto en Leonel marcas rojizas en brazos y piernas, como si fueran de «cintarazos». Afirmó que no se relacionaba con otros chicos del barrio y mencionó haber tenido conflictos con la imputada por su conducta agresiva.
Por su parte, una sobrina de la mujer declaró que su tía tenía una buena relación con Leonel y que él no hacía trabajos pesados. Alegó que no se relacionaba con otros niños debido al contexto de consumo de drogas en el barrio, y sostuvo que el niño se habría caído de una escalera, provocándose la lesión.
La imputada está acusada de homicidio calificado por el vínculo y lesiones leves calificadas, y es juzgada por un tribunal colegiado. El hecho ocurrió el 31 de agosto de 2023 en barrio Solidaridad. Ese día, Leonel Francia ingresó sin vida al hospital Papa Francisco con una grave lesión en la cabeza. La autopsia confirmó que falleció por traumatismo encéfalo craneal grave con lesión punzopenetrante.




