La crisis en la destilería de Refinor en Campo Durán ha generado más de 100 despidos este año y amenaza con afectar a más trabajadores en las próximas semanas, mientras los sindicatos alertan sobre las consecuencias económicas para la región.
La situación en la destilería de Refinor en Campo Durán, en el departamento San Martín, atraviesa una crisis sin precedentes que está dejando a cientos de familias sin sustento económico. En lo que va del año, ya se han registrado más de 100 despidos formales y suspensiones de contratistas, y el sindicato advierte que esta cifra podría aumentar en las próximas semanas.
Sebastián Barrios, secretario general del gremio, describió el panorama como “crítico” y detalló que hace apenas diez días fueron suspendidos 28 contratistas, quienes, además de ver reducido su sueldo a solo el 70%, recibieron la invitación para desvincularse de sus puestos. “Al finalizar agosto, estimamos que la situación podría repetirse con el personal propio. Serían más de 20 trabajadores más, lo que sumaría un total de 130 empleados menos en lo que va del año, es decir, casi el 40% de la dotación”, alertó Barrios.
La raíz de la crisis parece estar en la concentración de inversiones en el yacimiento de Vaca Muerta, que ha desviado los recursos de las cuencas tradicionales, como la del norte de Salta. Barrios afirmó que lo que se presenta como una solución energética a nivel nacional para el país, en la región funciona como un «veneno», asfixiando las economías regionales y dejando en ruinas a las industrias locales.
El impacto de esta crisis va más allá de la destilería de Campo Durán. Yacimientos y empresas de servicios en la zona también se ven gravemente afectados, y la semana pasada, una firma local solicitó su quiebra, lo que dejó a 25 trabajadores sin empleo.
Un conflicto social de proporciones
El conflicto que se vive en Campo Durán ha superado el ámbito gremial, convirtiéndose en una crisis social de gran envergadura. “Esto excede un conflicto gremial, es un conflicto social. En localidades como Aguaray, los comercios y las familias ya están sintiendo el impacto de la pérdida de más de 100 puestos de trabajo genuinos en lo que va del año”, expresó Barrios, quien subrayó la difícil situación que atraviesan los trabajadores y las comunidades cercanas a la industria petrolera.
El sindicalista recordó que la destilería de Campo Durán, inaugurada en 1960, ha reducido considerablemente sus operaciones, funcionando actualmente solo con logística y gas, tras el cierre de dos plantas de procesamiento de crudo. Esta situación refleja el debilitamiento de una industria que, históricamente, fue clave para la economía de la región.
Con un futuro incierto y una crisis que parece profundizarse, las comunidades del norte de Salta claman por soluciones urgentes para frenar los despidos y recuperar la estabilidad laboral que, hasta hace poco, parecía garantizar una fuente de ingresos genuinos para cientos de familias.




