Docentes universitarios rechazan el anuncio del Gobierno Nacional y mantienen las medidas de fuerza. “No resuelve la crisis, es una maniobra para desactivar la protesta”, afirman desde ADIUNSa.
El anuncio del Gobierno Nacional de un aumento salarial del 7,5% para docentes universitarios y preuniversitarios entre septiembre y noviembre, sumado a un pago adicional excepcional de $25.000 por cargo, generó un fuerte rechazo entre los gremios universitarios, que lo consideran insuficiente y oportunista.
Desde la Universidad Nacional de Salta (UNSa), Diego Maita, secretario general de ADIUNSa, afirmó que la propuesta “llega en el marco de un paro nacional y sin discusión paritaria real” y acusó al Ejecutivo de intentar “invisibilizar la medida de fuerza con anuncios unilaterales”.
“Este aumento no compensa ni mínimamente la pérdida del poder adquisitivo que arrastramos desde el año pasado. Se trata de un bono que no va al salario y que, por lo tanto, no se traslada a jubilaciones ni aguinaldos. Además, el porcentaje es ridículo frente a la inflación acumulada”, sostuvo el dirigente gremial.
La medida fue comunicada por el Ministerio de Capital Humano y se enmarca en un contexto de fuerte conflicto entre el gobierno de Javier Milei y las universidades públicas, que reclaman no solo mejoras salariales sino también presupuesto adecuado para el funcionamiento de las casas de estudio.
“Lejos de resolver el conflicto, esto lo profundiza. Seguimos en estado de asamblea permanente y el plan de lucha se mantiene. No vamos a permitir que nos dividan con bonos y migajas”, sentenció Maita.
Los gremios universitarios a nivel nacional han denunciado una caída salarial que supera el 40% en términos reales y vienen exigiendo una recomposición seria, con diálogo y garantías presupuestarias para sostener la calidad educativa en todo el país.




