En la jornada, ocho miembros del Servicio Penitenciario declararon sobre el sistema para otorgar beneficios y los mecanismos de control en el ingreso al penal. Sus testimonios expusieron fallas en los controles y carencias en la capacitación del personal.
En la sexta jornada de la audiencia de debate contra veinte personas acusadas de integrar una red narcocriminal que operaba desde la Unidad Carcelaria 1, declararon ocho oficiales del Servicio Penitenciario Provincial y un perito informático del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF).
En la sexta jornada del juicio contra veinte acusados de integrar una red narcocriminal que operaba desde la Unidad Carcelaria 1, ocho oficiales del Servicio Penitenciario y un perito informático del CIF declararon sobre el sistema de beneficios y los controles de ingreso al penal, revelando fallas y carencias en la capacitación.
El perito explicó el uso de la herramienta Cellebrite para extraer información de un celular incautado, mientras que varios penitenciarios detallaron casos de ingresos irregulares de comida y presiones de Sergio Moya para conceder el beneficio de extramuros a internos que no cumplían los requisitos.
Se señaló que uno de los tres scanners del penal está fuera de servicio, que no hay capacitación para detectar drogas y que persisten autorizaciones verbales para ingresar alimentos, incluso carne cruda. También se ratificó que los internos no pueden pedir delivery ni recibir insumos mediante transferencias.
Un subalcaide fue demorado por evasivas en su declaración y luego convocado nuevamente. La audiencia continuará mañana con el testimonio de diez personas más.




