El presidente anunció el envío de un proyecto de ley para penalizar la aprobación de presupuestos que «incurran en déficit fiscal» y anticipó que prohibirá que «el tesoro financie el gasto primario con emisión monetaria».
En un mensaje transmitido por cadena nacional, el presidente Javier Milei defendió sus vetos a leyes recientes —que incluyen aumentos jubilatorios y la emergencia en discapacidad— y advirtió que costarían al país un 2,5 % del PBI, lo que pondría en riesgo el equilibrio fiscal alcanzado. “No vamos a volver al sendero de la decadencia”, afirmó con contundencia.
Milei aprovechó la exposición para detallar los logros de su gestión: dijo que la inflación bajó de un 300 % interanual a 25 %, que la pobreza disminuyó considerablemente y que millones de argentinos dejaron de pasar hambre. Sin embargo, advirtió que cualquier retroceso —como recurrir a la emisión monetaria o subir impuestos— podría conducir al país hacia una crisis económica y social.
Luego de este fuerte llamado al Congreso, el Presidente anunció dos medidas para blindar el superávit fiscal: una instrucción al Ministerio de Economía para prohibir el financiamiento del gasto vía emisión monetaria; y el envío de un proyecto de ley que penalizará la aprobación de presupuestos con déficit, exigiendo recortes compensatorios y facultando sanciones para quienes incumplan la norma.
El discurso, cargado de firmeza y tono confrontativo, se perfila como el centro de su estrategia de cara a las elecciones legislativas de octubre. Milei planteó una dicotomía clara: optar por su modelo económico de equilibrio fiscal y orden monetario, o regresar a políticas que él considera inviables y peligrosas.




