Desde temprano, cientos de salteños se acercaron al Templete para agradecer, orar y pedir trabajo. El padre Román subrayó el creciente clamor por empleo y estabilidad.
En la mañana del 7 de agosto, las inmediaciones del Templete de San Cayetano volvieron a llenarse de fieles, como cada año. Pero esta vez, con un tono aún más marcado por la urgencia. Entre velas, estampitas y oraciones, el pedido por trabajo estable se repitió una y otra vez, reflejando el pulso social de una época compleja.
Desde las 7 de la mañana comenzaron las misas en la iglesia ubicada en la esquina de Dr. Luis Gómez y Guerra Gaucha, y las celebraciones continuarán a lo largo del día. La imagen de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo, fue el centro de una jornada cargada de fe y también de necesidad.
“Hay mucha gente agradecida, sí, pero también muchísimos que vienen angustiados, pidiendo por un empleo digno. Esa es la súplica que más se escucha”, señaló el padre José Román, encargado del templo.
En medio de la devoción, el sacerdote también recordó el reciente robo que sufrió el lugar hace tres semanas. Aún no se recuperaron los elementos sustraídos, aunque destacó la reacción de la comunidad: “Gracias a los aportes de los fieles pudimos volver a contar con instrumentos esenciales para las misas, como el proyector. La solidaridad ha sido enorme”.
La tradicional procesión central se realizará el próximo domingo a las 16:30. El recorrido partirá desde la iglesia y avanzará por avenida Perón, Entre Ríos y Siria, para luego regresar por Coronel Suárez. Desde las primeras horas del día se implementarán cortes y desvíos de tránsito, por lo que se recomienda a los conductores circular con precaución.




