Al cumplirse ocho años de la ordenanza que prohibió la tracción a sangre en Salta Capital, el gobernador instó a otros distritos a seguir el mismo camino.
El gobernador Gustavo Sáenz volvió a poner en agenda la eliminación de la tracción a sangre, a ocho años de la histórica ordenanza que puso fin a esta práctica en la ciudad de Salta cuando él era intendente. A través de un mensaje en redes sociales, con imágenes de archivo y un tono emotivo, el mandatario provincial celebró el aniversario de esa política y convocó a los municipios a replicarla.
“Como intendente, trabajé incansablemente para ponerle fin a la tracción a sangre. Y lo logramos”, recordó. En el mismo mensaje, destacó que la medida significó “dignificar a la familia carrera y permitir que los caballos dejen atrás el sufrimiento para recuperar su libertad”.
Durante su gestión municipal, Sáenz impulsó un programa de reconversión laboral para quienes dependían de los carros a caballo, acompañándolos con capacitación, entrega de motocarros y programas de inclusión.
“Les pedimos que confíen y respondimos con oportunidades reales”, subrayó.
Ya desde su rol como gobernador, Sáenz insistió en la dimensión ética de esa transformación: “Sigo convencido de que una sociedad más justa también se construye desde la sensibilidad y el respeto”.
Por eso, lanzó una convocatoria directa a los intendentes: “Invito a todos los municipios a dar este paso”. La declaración no es solo simbólica: Salta Capital sigue siendo la única ciudad de la provincia que implementó integralmente la erradicación de la tracción a sangre, mientras que en otras localidades la problemática sigue vigente.
La tracción a sangre animal ha sido históricamente cuestionada tanto por organizaciones proteccionistas como por especialistas en movilidad urbana. El llamado del gobernador se da en un contexto en el que los debates por el bienestar animal y las políticas de inclusión social ganan terreno en la agenda pública.




