Mientras avanza la reconstrucción total del histórico edificio, el nuevo anexo abrirá sus puertas para reubicar a los puesteros y reactivar la vida comercial del corazón salteño.
Tras el incendio que afectó severamente al Mercado San Miguel, el ícono comercial de Salta comienza a escribir su capítulo de reconstrucción. Esta semana se confirmó que el anexo ubicado en el pasaje Miramar será inaugurado oficialmente este fin de semana, como parte del plan de reactivación del espacio.
Según detalló Diego Leira, coordinador general de la intervención, los trabajos avanzan con normalidad en distintos sectores del predio principal. “Logramos cercar y proteger las zonas de obra sin afectar la circulación de los puesteros ni la seguridad de los compradores”, explicó.
El anexo fue clave para resolver de forma inmediata la relocalización de los puestos gastronómicos más afectados. Algunos fueron instalados allí, otros dentro del mismo edificio, y un tercer grupo espera su traslado a Plaza España, actualmente en proceso de reacondicionamiento.
Las áreas más comprometidas ya están en plena etapa de intervención. Primero se desmontan las estructuras dañadas, luego se procede con limpieza y excavación. “Una megamáquina está trabajando para crear un subsuelo logístico, que funcionará como espacio de carga y descarga”, explicó Leira.
El funcionario también destacó el acompañamiento del público durante las vacaciones de invierno: “El anexo ya se integró a la rutina diaria de salteños y turistas. Eso es fundamental para sostener a los puesteros que siguen dando batalla”.
El acto inaugural será este fin de semana, con actividades y espectáculos para toda la comunidad. El mensaje es claro: el Mercado San Miguel no se detiene. Y su reconstrucción es, también, una señal de resistencia comercial y de identidad urbana.




