El ministro de Producción de Salta señaló que el pozo sigue activo, pero bajo control técnico y vigilancia permanente. Sin embargo, persisten los riesgos.
El pozo hidrocarburífero en Lomas de Olmedo, en el municipio salteño de Pichanal, sigue siendo un foco de preocupación. Aunque el ministro de Producción y Desarrollo Sustentable, Martín de los Ríos, aseguró que el pozo permanece bajo control, también advirtió que “no se ha resuelto la urgencia”. El pozo continúa activo, pero las condiciones, aunque no se han agravado, siguen siendo técnicamente complejas y difíciles de manejar.
Según el ministro, la zona ha sido perimetrada por orden judicial, con mediciones constantes de gases y vigilancia semanal. A pesar de estas medidas, De los Ríos expresó su preocupación por la falta de cumplimiento de las restricciones, señalando que “no solo no se respeta, sino que muchas veces se invade la zona a propósito”. La situación se ve agravada por la presencia de puesteros locales que continúan ingresando al área, poniendo en riesgo la seguridad.
El gobierno provincial trabaja para reforzar la seguridad en la zona. “Se hizo una cortina contrafuego, se alambra el sector y se desvió el camino para evitar el paso de los puesteros”, detalló el ministro. Sin embargo, un reciente incidente, con la aparición de una vaca muerta cerca del pozo, volvió a generar alarma.
En paralelo, se encuentra activo un comité de expertos compuesto por representantes de la industria petrolera que opera en la región. El diagnóstico del problema aún está en curso, y se evalúa la posibilidad de realizar un pozo de alivio para mitigar los riesgos.
De los Ríos aclaró que la provincia no es responsable del origen del pozo, pero enfatizó que el gobierno tomará las medidas necesarias para resolver la situación con urgencia. “El proceso judicial determinará los responsables, pero no vamos a esperar a que se resuelva para actuar”, concluyó.




