La crisis económica en Salta golpea fuertemente a las pymes, con más de 200 cierres en lo que va del año. La falta de políticas de apoyo y la caída del consumo amenazan con empeorar la situación.
El panorama es sombrío para las pequeñas y medianas empresas de Salta. Gustavo Acuña, secretario de la Cámara Pymes, confirmó que más de 200 comercios han cerrado sus puertas en lo que va del año, una cifra alarmante que refleja la crisis económica que atraviesa el sector.
«La caída del consumo nos está dejando fuera del mercado», expresó Acuña, quien destacó que muchas pymes están operando en condiciones de «subsistencia». Según el dirigente, el mercado interno está «completamente paralizado» y la mayoría de los comercios depende de este para sobrevivir, ya que las exportaciones son una opción limitada para la mayoría.
El comercio enfrenta una «tormenta perfecta», como la definió Acuña, donde se combinan aumentos constantes en los costos fijos (alquileres, tarifas, insumos) con un consumo interno en picada. A esta situación se suma la congelación de salarios, que erosiona aún más la capacidad de compra de los trabajadores y afecta de lleno a la demanda de productos y servicios.
Desde la Cámara Pymes, se alertó que este contexto pone en serio riesgo la continuidad de muchas empresas. El impacto no solo se ve en los cierres de comercios, sino también en el empleo, que en muchos casos es precario e informal. «Cada cierre es un golpe más a la economía local y al empleo», advirtió Acuña.
Sin políticas activas de apoyo al sector, el futuro se ve incierto. Los comerciantes ya están anticipando que el segundo semestre del año será aún más difícil, lo que podría desencadenar nuevos cierres y una mayor precarización laboral. La necesidad urgente de medidas que reactiven la economía es el principal reclamo de un sector que lucha por mantenerse a flote.




