El arzobispo pidió renovar los lazos de fe y humanidad, en una sociedad marcada por la competencia y el aislamiento.
Con la entronización de las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro en la Catedral Basílica, el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, dio inicio al tiempo de preparación espiritual que culminará en septiembre con la multitudinaria celebración del Milagro. Durante la homilía, ofreció una lectura crítica del presente y convocó a los fieles a «hacerse prójimos» en una sociedad atravesada por la prisa y el individualismo.
“El Milagro es una oportunidad para acercarnos a Dios, pero también entre nosotros”, afirmó el prelado, al señalar que el cristianismo no consiste solo en ritos ni buenas intenciones, sino en gestos concretos de hospitalidad, escucha y caridad. Inspirado en las lecturas bíblicas del día, retomó la figura del buen samaritano para subrayar la urgencia de volver a mirar al otro: “No basta con preguntarse quién es mi prójimo. El llamado es a ser prójimo del otro, salir al encuentro”.
Cargnello expresó su preocupación por el debilitamiento de los vínculos en un contexto social que privilegia la competencia y la eficiencia por sobre la empatía: “No puedo decir que amo al otro si ni siquiera lo tengo en cuenta”. Frente a esta lógica, reivindicó el valor del tiempo compartido, la escucha activa y el respeto mutuo como señales de una fe viva y transformadora.
El arzobispo destacó además la manera en que el pueblo salteño recibe a los peregrinos cada año, reconociendo en esa hospitalidad un signo elocuente del espíritu del Milagro. Invitó a intensificar la oración, a reconciliarse con Dios y a practicar gestos de solidaridad cotidiana, como expresión concreta de una fe que no se agota en lo devocional.
Citando al papa Francisco, llamó a vivir este año como un tiempo de esperanza y animó especialmente a los jóvenes a no temerle a la vida, pese a las dificultades. “Que este camino que iniciamos nos disponga a un pacto profundo: con Dios, con Jesús, con la Virgen y con nuestros hermanos”, concluyó.




