El 21 de junio, en la cima del Cerro San Bernardo, Salta se sumará a una celebración ancestral que trasciende fronteras y conecta al ser humano con el orden cósmico y la tierra.
Con la salida del sol en el solsticio de invierno, la ciudad de Salta se prepara para vivir uno de los rituales más antiguos y cargados de significado espiritual del mundo andino: el Inti Raymi. La ceremonia tendrá lugar este 21 de junio, desde las 7 de la mañana, en la cumbre del Cerro San Bernardo, donde cientos de personas se reunirán para recibir al “padre Sol” en un gesto de reverencia ancestral.
Lejos de ser una puesta en escena folclórica, el Inti Raymi es un momento de introspección y conexión profunda. Así lo expresó Katia Gibaja, organizadora del evento, quien remarcó la dimensión espiritual que atraviesa esta festividad: “El Inti Raymi nos recuerda el orden cósmico que nuestros pueblos originarios supieron leer y respetar. Hoy, en un mundo marcado por el caos, esta ceremonia es una forma de volver a ese equilibrio perdido”.
El ritual, que también se celebrará en otros países como Italia, ha trascendido las fronteras andinas, despertando un interés global por su mensaje de armonía entre el ser humano, la naturaleza y el universo. “Es increíble cómo esta sabiduría milenaria está volviendo a ser valorada. En el Inti Raymi se renueva el fuego, pero también el espíritu”, sostuvo Gibaja.
Uno de los momentos más simbólicos ocurrirá en la noche del 20 de junio, cuando se extinga el fuego sagrado, conocido como Nina Raini. Este acto anticipa el amanecer del día siguiente, cuando los primeros rayos del sol encenderán nuevamente la llama, que será custodiada durante todo el año como emblema de continuidad y protección.
Con el lema de la “Paz Solar”, la edición 2025 del Inti Raymi busca no solo rescatar la cosmovisión andina, sino también transmitir un mensaje de unidad y esperanza: “El sol está siempre con la tierra, gira con ella, nos abraza a todos por igual. Esa es la paz que buscamos: una paz que ilumine, que ordene, que abrace”, concluyó Gibaja.
La convocatoria es abierta y gratuita. A las 7:15 comenzarán los relatos, cantos y actos rituales, y a las 7:45 se espera el primer destello solar sobre la montaña, marcando el inicio de un nuevo ciclo solar para quienes aún creen en el poder del cielo sobre la tierra.




