La cuenta regresiva para el debut de Boca ante Benfica ya está en marcha y en el club crece una preocupación que parece no tener solución a corto plazo: Edinson Cavani no estaría en condiciones físicas de ser titular.
El uruguayo, figura estelar y apuesta fuerte de Riquelme para el certamen internacional, aún no se entrena con normalidad tras el desgarro en el gemelo derecho que sufrió en mayo.
El delantero, que apenas disputó 33 minutos en el último mes y medio —en el partido ante Independiente, cuando Boca quedó eliminado del Torneo Apertura—, se resintió de la lesión y continúa trabajando de manera diferenciada. El panorama no es alentador: recién volvería a integrarse al grupo el 9 de junio, en Miami, apenas una semana antes del cruce con Benfica.
Miguel Ángel Russo, nuevo DT del Xeneize, intentó descomprimir la situación. «Le pedí calma. Mejor un día más que diez días menos», explicó en una entrevista radial, aunque sabe que el tiempo juega en contra. El cuerpo técnico considera que si Cavani viaja, lo hará sin ritmo y solo podría ocupar un lugar en el banco de suplentes.
Sin Cavani y con Milton Giménez apenas reincorporado tras una lesión en el tobillo, la principal carta ofensiva pasa a ser Miguel Merentiel. El ex Defensa y Justicia se perfila como el centrodelantero titular para el debut. El esquema de Russo contempla un solo 9, y hoy por hoy, Merentiel es la única opción con continuidad y estado físico óptimo.
El proyecto original de Juan Román Riquelme era claro: que Cavani, con su jerarquía internacional, fuera la cara visible de Boca en el Mundial de Clubes. Pero las lesiones trastocaron todos los planes. Ahora, la esperanza es que llegue a tiempo para una eventual semifinal ante Bayern Munich. Si Boca avanza, podría ser su oportunidad de reaparecer, aunque lo haría sin rodaje y bajo riesgo de recaída.
El Matador corre contrarreloj. Y en Boca, el silencio alrededor del tema empieza a sonar a resignación.




