En Joaquín V. González, los estudiantes tienen que pagar para obtener su título secundario. Esta medida ha generado un gran debate entre padres y autoridades educativas.
El cobro no solo es injusto, sino que también puede limitar el acceso a la educación para aquellos que enfrentan dificultades económicas. Además, aseguran que no se había informado previamente sobre este costo adicional, lo que ha tomado por sorpresa a muchos.
Las autoridades educativas defendieron la medida, afirmando que es necesaria para cubrir gastos administrativos. Sin embargo, la comunidad educativa sigue dividida y exige una revisión de esta política.




