En Orán, un ciudadano boliviano fue salvado de la muerte tras ingerir 44 cápsulas de cocaína. Sin embargo, huyó sin pagar una cuenta de cinco millones de pesos por su atención médica; tampoco se le había puesto custodia policial.
A pesar de sufrir dos paros cardíacos y convulsiones, los médicos lograron estabilizarlo y salvarle la vida. El hospital planea abrir una denuncia penal contra el paciente por no cumplir con la ley de arancelamiento a extranjeros.




