Estudiantes le ganó a Vélez tras un 1-1 tremendo, no apto para cardíacos. Es un grito de emoción, de euforia, de locura. Es un grito que sacude a esa multitud que llegó a Santiago del Estero con lo que pudo, para vivir esta fiesta inolvidable. Es un grito que se mezcla con el de los jugadores, desparramados en el césped después de una tremenda batalla de 120 minutos y los penales del héroe Mansilla y del Comandante Zuqui. Es, al fin de cuentas, un grito soñado. Un grito de gloria.
El Pincha es otra vez Estudiantes de la Patria. El nuevo rey del fútbol argentino. El sexto más ganador de la historia junto con Vélez. El club que acaba de engrandecer la leyenda de Verón (ahora también campeón como presidente, en su tercer mandato). El Pincha de Bilardo, de Zubeldía, de Sabella, de Russo, de Manera, de Simeone… El Pincha de Domínguez.




