Esto marca la cuarta disminución desde el cambio de gobierno y la segunda en este mes. Esta tasa, que es la que el BCRA utiliza para remunerar los bonos que emite, tiene un impacto directo en los rendimientos que los bancos ofrecen por los depósitos a plazo fijo. Se espera que, tras esta decisión, los rendimientos de los plazos fijos disminuyan en las próximas horas en una proporción similar, aproximándose al 50% nominal anual.
La baja de tasas también tiene una función estratégica, ya que el Gobierno busca incentivar la demanda de bonos en pesos y que la liquidez que se encuentra en parte en títulos del BCRA se termine colocando en títulos del Tesoro, a mayor plazo.
El Ministerio de Economía convocó además a una nueva licitación de deuda en pesos, ofreciendo al mercado una combinación de instrumentos del Tesoro nacional. El excedente de la licitación se utilizará para comprar dólares al Banco Central, garantizando así el pago de los próximos compromisos en moneda extranjera.




