Una docente con más de 20 años de experiencia, Liliana Liberti, se encadenó este jueves frente al Ministerio de Educación de Salta en la calle Caseros de Salta capital, buscando una solución a su situación actual. La profesora Liberti relató a medios salteños que, tras negarse a calificar con un 10 a una estudiante, ha sido objeto de persecución por parte del padre de la alumna. Esta presión resultó en su remoción del colegio Monseñor J. Tavella en General Güemes.
Liberti ha declarado queseguirá reclamando hasta que la Ministra de Educación, Cristina Fiore, atienda su caso. “No he cometido ningún delito, Ministra, puedo asegurarlo. Por favor, necesito su ayuda”, expresó con urgencia.
Adicionalmente, la docente enfrenta una denuncia civil interpuesta por el padre de la estudiante, quien, a través de su abogada, demanda una compensación de un millón de pesos.



