La Universidad Nacional de Salta (UNSa) enfrenta una severa crisis financiera, con gastos de $80 millones sólo en electricidad. Sebastián Aguirre Astigueta, Secretario de Asuntos Jurídicos de la UNSa, por Aries destacó que el sistema universitario público, que funciona eficientemente, está siendo atacado.
Astigueta predijo que la Casa de Altos Estudios podría enfrentar un peligro inminente en su funcionamiento a partir de junio, ya que los ingresos no aumentan y los gastos se incrementan debido a la inflación. Según él, el presupuesto universitario fue calculado en septiembre de 2022, se utilizó en 2023 y en 2024 no se dictó el presupuesto, se prorrogó a los mismos valores y resulta que los costos subieron más del 200%.
En agosto, la universidad pagó 7 millones de pesos por la luz y hoy paga más de 60 millones de pesos. Además de los gastos de infraestructura y los contratos de seguridad, el estado general de la universidad debe ser cuidado todos los meses y cada vez reciben menos fondos.



