Los dueños de boliches están enfrentando una crisis económica debido a los altos costos operativos, especialmente por el aumento en la factura de luz y los impuestos. Mario Delaloye, representante del sector, explicó que la luz es su mayor gasto y que la limitación en el horario de venta de alcohol afecta gravemente sus ingresos, ya que dependen principalmente de las ventas de las bebidas los fines de semana.
La venta de bebidas constituye el 90% de sus ingresos, y la restricción hasta las 5 de la mañana pone en peligro la viabilidad de los negocios. Proponen extender el horario de cierre hasta las 6 de la mañana para mejorar la situación. Además, enfrentan impuestos elevados y pagos a entidades privadas, lo que complica aún más su operación. Delaloye solicitó al gobierno local que revierta la reducción de horario impuesta durante la pandemia para evitar la conversión de bares en boliches clandestinos y asegurar la supervivencia de los locales legítimos.
Fuente: El Tribuno




