En un capítulo oscuro de la historia salteña, Joaquín Guil, exdirector de Seguridad de la Policía de la provincia ya enjuiciado por crimenes de Lesa Humanidad, y Carlos Feliciano Estrada, exagente de policía, enfrentan un juicio que sacude los cimientos de la justicia. Los cargos: allanamientos ilegales, privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos. Pero no se trata de casos aislados; estos crímenes están vinculados a un exfuncionario del gobierno de Miguel Ragone, Tomás Ricardo Cuadri.
El Drama de Tomás Ricardo Cuadri
Cuadri, quien fuera secretario privado del ministro de Gobierno salteño Enrique Pfister Frías, sufrió un calvario. Fue detenido ilegalmente en tres ocasiones y sometido a torturas brutales. ¿El objetivo? Arrancarle información sobre el paradero de Pfister Frías, un perseguido político en aquellos tiempos turbulentos.Guil está acusado como coautor mediato en tres hechos de allanamiento ilegal y tres de privación ilegítima de la libertad agravados, enfrenta la justicia. Estrada, por su parte, está imputado como autor material en dos hechos de allanamiento ilegal y dos de privación ilegítima de la libertad agravados.





