A medida que se acerca el inicio del ciclo lectivo, una preocupante incertidumbre se cierne sobre los comedores de las escuelas públicas. Los fondos destinados a que los niños desayunen, merienden o almuercen están en el centro de la controversia. ¿Qué sucederá con ellos? La respuesta es aún incierta, pero la situación actual nos permite anticipar lo que podría venir el próximo 4 de marzo, fecha programada para el comienzo de clases.
Todo apunta que de no tomarse medidas drásticas se llegará a la “desaparición” del Servicio de Alimentación Escolar. Los montos asignados para alimentar a los pequeños quedaron obsoletos, y se espera que el ciclo lectivo arranque con las cifras de la última actualización en agosto de 2023. Veamos algunos números:
- Jornada Simple (Refrigerio): $97,21 por niño.
- Jornada Simple (Almuerzo): $258,13.
- Jornada Completa: $355,34.
- Escuelas con albergue: $710,68.
Sin embargo, la realidad es que nadie puede desayunar hoy con menos de 100 pesos ni almorzar con 260 pesos. Estos montos ya son una falacia, y no solo porque los fondos públicos destinados a la educación no se actualizarán, sino también porque llevan años rezagados frente a la inflación creciente. Es como si hubiéramos llegado a un punto de no retorno. En este contexto, los directores de escuelas están recibiendo los fondos de diciembre, y el desfase es catastrófico.





