El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, recibió una amenaza de muerte por parte de narcos y sicarios que se encuentran recluidos en el pabellón 9 de la cárcel de Piñero. Se inició un operativo de seguridad para reubicar a los presos en pabellones de máxima seguridad.
La amenaza se materializó en un cartón con un mensaje intimidatorio y cuatro disparos que fueron efectuados en una sucursal bancaria de la ciudad de Rosario. Afortunadamente, no hubo heridos en el hecho. Entre las medidas anunciadas por el gobernador se encuentran la instalación de inhibidores de señal telefónica móvil, la suspensión del ingreso de alimentos a las unidades penitenciarias y el monitoreo permanente de los reclusos que hayan cometido delitos graves desde la cárcel.
Pullaro también expresó su voluntad de dialogar con el Poder Judicial para que el Servicio Penitenciario no tenga que estar requisando el ingreso de alimentos y que se les brinde a los reclusos las cuatro comidas por día, como se hacía cuando él era ministro de Seguridad.
El operativo en la cárcel de Piñero se realizó con el apoyo de la Policía Federal, la Gendarmería Nacional y la Policía de Seguridad Aeroportuaria, y tuvo como objetivo trasladar a los jefes narcos y sicarios a pabellones de alto perfil, donde tendrán menos posibilidades de comunicarse con el exterior y de planificar acciones delictivas.





