En la provincia de Salta, en medio de un panorama económico incierto y desafiante, se ha anunciado un aumento salarial del 15% para los docentes, además de un bono adicional de 30,000 pesos que se entregará el próximo 13 de septiembre. A primera vista, estos anuncios pueden parecer una respuesta positiva a las demandas del sector educativo, pero al examinar de cerca el contexto y las implicaciones, surgen cuestionamientos significativos.
Pablo Pereyra, presidente de la Asociación de Establecimientos Educativos Privados de Salta (Aeepsa), ha expresado sus preocupaciones y desafíos en medio de esta situación que describe como «muy delicada» para el sector educativo privado en la provincia. En una entrevista con Radio Salta, Pereyra compartió sus inquietudes y subrayó la incertidumbre que rodea a esta situación. En particular, destacó que los colegios asociados a su entidad no reciben un aporte estatal sustancial, algunos apenas un 15% de la masa salarial, lo que complica aún más la situación.
La realidad es que cualquier ajuste en la grilla salarial impacta directamente en las cuotas escolares de los colegios privados, ya que, según Pereyra, «el 80% de la cuota de un colegio se destina a sueldos». Esto implica que los padres pueden esperar nuevos aumentos en las cuotas de sus hijos, ya que los colegios buscarán equilibrar sus finanzas.
En cuanto al rango de las cuotas, Pereyra señaló que varía significativamente. Algunos colegios, en su mayoría de tipo cooperativa, tienen cuotas cercanas a los 20,000 pesos, mientras que otros alcanzan los 70,000 pesos. El promedio de las cuotas en sus asociados oscila entre los 35,000 y 55,000 pesos.
Los 30 colegios asociados de Aeepsa atienden a alrededor de 15,000 alumnos y afectan a 1,200 familias. El presidente de Aeepsa expresó su preocupación por la posible pérdida de empleos docentes y el impacto en los alumnos si los colegios privados se ven obligados a cerrar sus puertas.




