En medio de las negociaciones con las provincias y del debate de leyes clave en el Congreso, el ministro del Interior, Diego Santilli, llamó a priorizar el rumbo reformista del Gobierno nacional por sobre las disputas partidarias. Respondió a las posturas «puristas» dentro de La Libertad Avanza, como las expuestas por el referente libertario local, Alfredo Olmedo, quien rechazó acercamientos extrapartidarios con respecto a las elecciones del año que viene.
Ministro, ¿cómo avanza el diálogo político con las provincias en un contexto de debate intenso en el Congreso por leyes clave del Gobierno?
Estamos en un momento bisagra para la Argentina. Lo que está prioritariamente en juego no son intereses sectoriales ni discusiones coyunturales, sino las transformaciones profundas que el país necesita y que el Presidente está impulsando. Hace décadas que no se encaran reformas estructurales como las que hoy están en debate, por ejemplo, la modernización laboral, una ley que no se discute desde 1975. En ese marco, ningún interés particular puede estar por encima del interés general.
Desde Salta, el referente de La Libertad Avanza Alfredo Olmedo planteó una postura «purista», rechazando acuerdos con sectores extrapartidarios. ¿Cómo ven esa posición desde Buenos Aires?
Yo llamo a una reflexión. Estamos en un momento de reformas históricas y eso exige amplitud, apertura y una mirada de largo plazo. El propio presidente Milei habló de «tabula rasa» para todos aquellos que crean en una Argentina de reformas, de transformaciones y de cambio. Lo personal o lo sectorial no puede estar por encima del interés general de los argentinos.
¿Esa apertura incluye sumar sectores o dirigentes que no provienen originalmente de La Libertad Avanza?
Es que eso es lo que viene haciendo el presidente. Lo ha hecho con diferentes figuras, con distintos organismos y con actores que entienden que la Argentina necesita un cambio profundo. Siempre poniendo por delante el interés general, no las conveniencias personales o partidarias.
¿Cree que esta línea más «purista» puede sostenerse hasta las próximas elecciones?
Hablar de elecciones en un año que no es electoral me parece apresurado. No estoy de acuerdo con adelantar procesos electorales cuando estamos en pleno año de reformas. Hoy los argentinos quieren transformaciones. El presidente se comprometió a bajar la inflación y lo está haciendo; se comprometió a reducir la pobreza y lo está logrando; terminó con los intermediarios de los planes sociales. Este es un año para discutir reformas, no candidaturas. Lo electoral será en 2027.
Usted mencionó el fin de los intermediarios sociales. ¿Existe también el riesgo de intermediarios políticos?
Ese es el debate entre el pasado y el futuro. Hay quienes quieren volver a la emisión descontrolada, a la inflación, a la intermediación de los planes sociales y de la política. La mayoría de los argentinos no quiere volver a eso. El presidente enfrentó problemas estructurales, se plantó en temas sensibles como la seguridad -con el Plan Bandera en Rosario- y decidió terminar con los gerentes de la pobreza. Ese es el camino que tenemos que consolidar este año.




